La chica de Gran Vía

Son las ocho de la tarde de un frío sábado del mes de octubre de 1958. He salido a dar un paseo y a hacer unas compras por una abarrotada Gran Vía. La gente camina de un lado a otro, los coches circulan y se detienen delante del semáforo. Suena alguna bocina, mientras conversaciones apresuradas envuelven el ambiente, acompañadas de alguna risa. A estas horas ya ha oscurecido, y todo el mundo camina con cierta prisa.

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Las señoras van elegantemente vestidas con faldas hasta la rodilla, zapatos de tacón, bolsos de mano, y abrigos largos. Los caballeros llevan sombrero, gabardinas unos, abrigos largos otros, y elegantes zapatos de cuero, cuyas suelas golpean la acera, emitiendo una especie de chasquido a cada paso.

Si miras hacia arriba, puedes ver los enormes carteles pintados a mano, anunciando las películas que están en las carteleras de los muchos cines que hay en esta calle tan grande. Como en el Palacio de la Música, donde anuncian la película Al Este del Edén, protagonizada por James Dean.

Un autobús de dos plantas pasa cerca de donde yo estoy, lleno de pasajeros. Algunos de ellos bajan en la parada que hay justo delante. Giro mi cabeza, y miro al frente. Entonces, sucede. Seguir leyendo “La chica de Gran Vía”

¡ALTO! ¡O CUPIDO DISPARA! (FINAL)

Había pasado una semana desde su estancia en comisaría, y Sakura estaba de los nervios. Se había dado cuenta de que había perdido el carné de identidad, pero no recordaba dónde. Debido a esto, tuvo que volver a pedir cita para hacerse uno nuevo. Lo único que le hacía mantener a raya su inquietud eran las clases. Sus alumnos estaban preparándose para las competiciones que tendrían lugar dentro de unas semanas, y Sakura estaba completamente entregada. Supervisaba el entrenamiento, y después, cuando todos se marchaban, era ella la que entrenaba.

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Le gustaban esos momentos de soledad, donde nadie la molestaba, y solo se concentraba en sí misma y en lo que estaba haciendo. Aunque hay alguien en quien no puede dejar de pensar a pesar de haberse obligado a ello: El policía de los ojos preciosos. Desde que le conoció, cada noche ha soñado con él. Seguir leyendo “¡ALTO! ¡O CUPIDO DISPARA! (FINAL)”