Fiesta sin fin

      city-4508675_1920

        Era una fría noche de noviembre en Madrid. El viento soplaba débilmente, pero lo suficiente, como para que el aire penetrara en la piel, y calara los huesos. El cielo estaba despejado, y podían verse algunas tímidas estrellas que apenas brillaban.

       Ya era pasada la medianoche, y mientras en las discotecas y clubs, la gente se divertía disfrutando de una noche de sábado, las calles permanecían en silencio, sin viandantes que las cruzasen. Solo había algún vagabundo, que no había encontrado cobijo en ningún albergue, acurrucado al calor de algún portal, tumbado sobre cajas de cartón.

       Ramón llevaba un buen rato dando vueltas por aquellas callejuelas oscuras, cercanas a la calle Arenal. Sus amigos habían decidido quedarse en la discoteca un rato más, pero él tenía los tímpanos doloridos, y la cabeza iba a estallarle después de estar dos horas escuchando música electrónica sin parar.

      Su amigo Fran le había dicho que se verían más tarde, que él tampoco se quedaría mucho, y que le esperara en algún sitio para tomar un taxi juntos. Se suponía que Fran tenía que haber salido ya de la discoteca, pero ya eran casi las 2, y su amigo no daba señales de vida. Seguir leyendo “Fiesta sin fin”

Cita con una estrella (Parte 1)

Dionne estaba terminando de arreglarse delante del espejo, preparándose para algo realmente importante para ella. Hoy no era una noche cualquiera. Esta noche tendría una cita especial y excepcional con el hombre de sus sueños.tyler-nix-594384-unsplash.jpg

Hace una semana, había llamado a la radio para participar en un concurso titulado Adivina la película. El asunto consistía en que, siguiendo las pistas que el conductor del programa daba, debías adivinar de qué película estaba hablando, y el premio era una cita con el actor del momento, Mark Valentine, protagonista del culebrón televisivo Besos de topacio. Seguir leyendo “Cita con una estrella (Parte 1)”

Sonrisa azucarada

Varios amigos han quedado en un restaurante para compartir una deliciosa cena y una animada charla. Entre este grupo están tres personas a las que ya conocéis: Tristán, Ruth y Braulio. Han pasadotomas-skoloudik_20161013_152208696_m.jpg tres meses desde aquella mágica Nochevieja en la que Tristán y Ruth sellaron su amor. Estos ahora se muestran completamente enamorados, causando la envidia de muchos, entre ellos Braulio.

El corazón de Braulio lleva desocupado mucho tiempo, aunque amores de una noche no le faltan. Al fin y al cabo, es un tipo alto, con muy buena planta, cuerpo musculado, pelo corto y oscuro, y unos ojos claros que dejan sin respiración a quien se pierde en ellos.

Sin embargo, Braulio está cansado. Observa con anhelo como Tristán y Ruth se intercambian miradas cómplices. En el fondo, él desea encontrar a alguien que le comprenda, que entienda lo que quiere decir sin necesidad de hablar, y que le conozca de verdad. En definitiva, compartir su vida con alguien y dejar atrás los días solitarios.

children-1879907_640Al día siguiente, Braulio recibe una llamada de su hermana Clara, pidiéndole que vaya al colegio de su sobrino Quique, de siete años, a buscarlo, porque ni ella ni su marido pueden. Nuestro amigo acepta el encargo sin problema, porque adora a ese pequeñajo de sonrisa desdentada y ojos claros como los suyos. Nada más verle, Quique va corriendo hasta él y enseguida se lanza a sus brazos. Braulio le levanta y ambos dan vueltas entre risas.

—¡Tío Braulio! —exclama el pequeño, mientras su tío le deja en el suelo.

—¿Cómo ha ido el cole, campeón? —pregunta, mientras coge la mochila del niño. Seguir leyendo “Sonrisa azucarada”

El reencuentro (Tercera y última parte del relato Loki y la Geek)

Relato basado en los personajes y los cómics creados Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby, publicados por Marvel Cómics.

Había pasado una semana desde mi cita con Loki, y a pesar de que tenía ganas de volver a verle, mi ánimo no había decaído. Hoy estaba poniendo los precios a una nueva colección de cómics que acababa de llegar. En la tienda, mi jefe Bob estaba atendiendo a dos clientes en el mostrador, y había dos chicas hablando en uno de los pasillos. Como estaba muy cerca, no pude evitar escuchar la conversación:

—Fuimos a mi casa, y mientras él me esperaba en el salón, me metí en la ducha, para prepararme para lo que haría después.

—Mmmm, eso suena interesante… ¡Sigue contando!

—Bien, salgo de la ducha, y me cubro con una toalla. Entonces, voy al salón y él se queda petrificado.

—¿¡¡¡Saliste desnuda!!!?

—Casi, ya que tenía puesta la toalla. El caso es que, se queda alucinado. En ese momento, me acerco a él y me pego a su cuerpo. Podía sentir su respiración, y otra cosa más abajo. Y un minuto después, había dejado caer la toalla, y lo estábamos haciendo en el sofá de forma salvaje.

Yo me imaginaba la escena con Loki, y notaba como el corazón me latía a mil por hora. Madre mía, si tuviera ocasión de hacer eso, no me lo pensaba. Bueno, sería en sueños, porque lo que es en la realidad, ya me podía ir olvidando.

Por la tarde, alrededor de las cinco, yo sigo ordenando el nuevo catálogo, cuando un cliente entra. Suena la campanilla de la puerta, y noto una presencia a mi lado. Seguir leyendo “El reencuentro (Tercera y última parte del relato Loki y la Geek)”

La cita (Segunda parte del relato Loki y la Geek)

Relato basado en los personajes y los cómics creados Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby, publicados por Marvel Cómics.

 

Son las ocho, y ya hemos cerrado la tienda de cómics en la que trabajo. Ha pasado un mes desde que liberé a Loki y me despidieron de las empresas Stark. Ya no llevo las camisetas de superhéroes que solía ponerme. Supongo que estoy algo decepcionada con ellos después de lo que pasó.

Voy con unos vaqueros, una camiseta negra ajustada y una camisa de franela, con cuadros blancos y rojos. Ajusto mis gafas de pasta negra, y sigo limpiando la tienda.

Lanzo un sonoro suspiro. La tristeza no me abandona. Y eso que tengo un trabajo que me gusta, rodeada de merchandising de mis superhéroes favoritos. Sin embargo, no puedo estar contenta, porque todo me recuerda a Loki. Su fuga salió en la prensa. Aunque me alegra que haya cumplido parte de su promesa: No ha vuelto a hacer el mal, y lucha junto a Thor y los Vengadores. Al menos, en eso no me ha mentido. No volveré a verle, ya lo he aceptado, y debo aprender a vivir con eso, aunque sea difícil.

Termino de recoger y barrer la tienda, y me dispongo a ir a mi casa, que está a una manzana de aquí. Hoy me toca cerrar a mí. Bajo la pesada persiana de metal, y echo el cierre. En ese instante, oigo un ruido detrás de mí. Una especie de zumbido. Me giro, y veo a un hombre alto con capa. Este se acerca a mí, y entonces puedo reconocer quién es. Seguir leyendo “La cita (Segunda parte del relato Loki y la Geek)”

Loki y la Geek

Relato basado en los personajes y los cómics creados Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby, publicados por Marvel Cómics.

Para Luna.

 

Llevaba una semana trabajando para los Vengadores, en la torre Stark. Cada día acudo al trabajo emocionada e ilusionada, aunque el empleo no era gran cosa. Mi trabajo consiste en repartir el correo y hacer algún recado. Sin embargo, me satisface saber que soy la envidia de muchos y muchas. El equipo de científicos que trabajan para el señor Stark ni me mira, a pesar de la camiseta de Iron Man que llevo, homenaje a mi jefe supremo. Bueno, eso solo es parte del arsenal que tengo en casa: Camisetas con las caras de mis superhéroes, figuras, reportajes, coleccionables.  Todo tipo de merchandising.

Iba repartiendo el correo, como cada mañana, cuando uno de los empleados se acerca a mí:

—Annie, el jefe quiere que vayas a buscar algo a la sala de pruebas, donde está la celda acristalada. Necesita unos papeles que se ha dejado encima de la mesa. Son importantes, así que no te retrases. ¡Ah! Y otra cosa: No hables con el prisionero que está en la celda, bajo ningún concepto. Seguir leyendo “Loki y la Geek”