¡ALTO! ¡O CUPIDO DISPARA! (FINAL)

Había pasado una semana desde su estancia en comisaría, y Sakura estaba de los nervios. Se había dado cuenta de que había perdido el carné de identidad, pero no recordaba dónde. Debido a esto, tuvo que volver a pedir cita para hacerse uno nuevo. Lo único que le hacía mantener a raya su inquietud eran las clases. Sus alumnos estaban preparándose para las competiciones que tendrían lugar dentro de unas semanas, y Sakura estaba completamente entregada. Supervisaba el entrenamiento, y después, cuando todos se marchaban, era ella la que entrenaba.

51109426_10157939591308499_8787141060527652864_n

Le gustaban esos momentos de soledad, donde nadie la molestaba, y solo se concentraba en sí misma y en lo que estaba haciendo. Aunque hay alguien en quien no puede dejar de pensar a pesar de haberse obligado a ello: El policía de los ojos preciosos. Desde que le conoció, cada noche ha soñado con él.

Está golpeando a su oponente imaginario con precisión, totalmente concentrada, cuando alguien interrumpe su entrenamiento.

—Jefa, ya son las nueve. Hora de cerrar—dice Miguel, el recepcionista.

Sakura asiente, y se dispone a ir a los vestuarios para ducharse, cambiarse y volver a casa. Había estado tan concentrada que había perdido la noción del tiempo. Tras cambiarse, sale por la puerta del gimnasio, y se dirige a su casa, que está a dos manzanas de allí. Camina por una calle estrecha, donde hay poca gente. A esta hora muchos ya están en sus casas.

De repente, oye unos pasos detrás de ella que se acercan. Sakura pone todos sus sentidos en alerta, dispuesta a luchar si es necesario. Los pasos se acercan, su pulso se acelera, aprieta los puños y la mandíbula, considerando lo que hará si tiene que hacer frente a una amenaza. Ya está aquí, puede sentirlo justo detrás de ella. En ese instante, Sakura se gira y se enfrenta a su oponente intentando hacerle una llave de kárate. Pero no será fácil porque el oponente esquiva sus golpes.

—¡Sakura! ¡Que soy yo!

Sakura se detiene, mientras el agente de los ojos preciosos aparta las manos de su cara, con las que se había estado protegiendo de los golpes de ella. Horrorizada, se lleva las manos a la cabeza.

—¡Ay, madre mía! ¡Perdón, perdón, perdón, señor agente! No sabía que era usted, pensaba que era un agresor…

Él suspira y niega con la cabeza.

—Pues no, no soy ningún agresor, ya ves.

—¡¡Le pido mil perdones!! De verdad, si lo llego a saber…

Él sonríe, y Sakura siente que su corazón da saltos de alegría.

—Tranquila, no te preocupes. En parte es culpa mía, debí haberte hecho alguna señal previa.

—Pues ahora que lo dice, sí, eso no habría estado nada mal. Con gritar mi nombre bastaba.

Él se ríe.

—Bueno, al menos sé que no necesitas ayuda para enfrentarte a los malos.

Sakura se muerde el labio inferior, y siente un cosquilleo en el estómago al observar esa mirada tan bonita de su agente de la autoridad.

—Hombre, eso tampoco es… Seguro que su ayuda me vendría muy bien.

Él sonríe de nuevo.

—Entonces, estaré atento.

Sakura abre mucho los ojos y traga saliva. Este hombre va a hacer que el corazón se la salga del pecho con semejante sonrisa.

—He ido al gimnasio, pero me han dicho que ya te habías marchado. Quería entregarte esto, te lo dejaste en comisaría—explica Bruno, mientras le entrega el carné de identidad.

Sakura lo mira y sonríe.

—No sé donde tengo la cabeza. Muchísimas gracias, agente.

—Bruno.

Ella le mira, desconcertada.

—¿Perdón?

—Que me llamo Bruno. Así ya no me tienes que llamar agente, que ahora no estoy de servicio.

Sakura se sonroja. Ahora mismo, Bruno le parece el nombre más bonito del universo.

—Agradezco que te hayas tomado tantas molestias para devolverme el carné, Bruno. Me gustaría agradecértelo de alguna forma…

Bruno pone su dedo índice sobre el mentón, en gesto pensativo.

—¿Qué tal si me invitas a tomar ese té japonés que te envían tus primas de Japón?

—Es que no sé si va a ser posible, el gimnasio ya está cerrado…

—Bueno, pues podemos ir a cenar y dejamos lo del té para otro día.

Sakura frunce el ceño.

—No entiendo muy bien todo esto. El otro día en comisaría me dejó claro que no tenía interés en salir conmigo—comenta Sakura, mirándole con suspicacia.

—Aquella noche estábamos en comisaría, y no era plan quedar con una testigo, con mis jefes ahí al lado.

Sakura aún no se lo creía del todo.

—No sé, aún tengo dudas…

Bruno, que es un hombre de acción, decide demostrar las cosas con hechos. Por eso, se acerca a Sakura, la agarra por el mentón y desciende sobre sus labios, dándole un tierno beso, que provoca que Sakura casi se desmaye. Se aparta unos centímetros de ella, que tiene los ojos nublados por el deseo.

—¿Necesitas más pruebas de que me gustas y de que quiero salir contigo?

Sakura niega con la cabeza, desconcertada.

—Pero si solo me conoces de un par de horas.

—Sí, puede que nos conozcamos poco. Pero me da la impresión de que aquella noche Cupido estaba juguetón y clavó una flecha en mi corazón, porque desde entonces, solo he pensado en ti.

Sakura sonríe al comprender la situación en la que se encontraban.

—Qué curioso, porque a mí me ha pasado exactamente lo mismo. ¿Qué podemos hacer?

Él sonríe de forma enigmática, mientras la mira de forma seductora.

—Pues de momento, quedarnos así, bien juntitos. Y más tarde tendré que hacerle un cacheo exhaustivo, porque usted, señorita Sakura, ha intentado agredir a un agente de la ley.

Sakura suspira, simulando fastidio.

—Bueno, qué se le va a hacer… Haga conmigo lo que quiera, agente—dice en tono pícaro.

Finalmente, se funden en un beso apasionado, bajo la luz de una farola, en medio de una calle desierta. Al abrigo de la noche, Bruno y Sakura han sellado su historia de amor, y a partir de ese instante, se quedarán juntos para siempre.

Una advertencia antes de despedirnos de esta pareja. Cuidado con Cupido, porque como dispare una de sus flechas sobre vuestros corazones, estáis perdidos.

FIN

©2019, Andrea Muñoz Majarrez.

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.